Centenario de Rubén Darío y Ascenso a Volcanes en Centroamérica


Lunes, 21 Marzo de 2016 a las 19:16:41

Enviado por Oficinas-Turismo

Es evidente que Ruben Darío y la ascensión a los Volcanes no tienen nada que les relacionen a uno con el otro, excepto que ambos nos pueden servir para conocer algunos de los países de Centroamérica, recorriendo los mismos lugares que visitó el primero y ascendiendo los volcanes que El Salvador abre al turismo.

CELEBRA EL CENTENARIO DE RUBÉN DARÍO SIGUIENDO SUS PASOS POR CENTROAMÉRICA

Rubén Darío nació hace 149 años en Ciudad Darío, lugar que hoy en día acoge la Casa Natal del poeta, y murió en 1916 en León, donde se encuentra el Museo Archivo Rubén Darío y, en la catedral, su tumba.

Nicaragüense de origen, fue un hombre de patria inmensa, cuyo hogar se repartió por todo el mundo. Pero, antes que nada, Rubén Darío fue profundamente centroamericano. Seguir su viaje por esta región, un viaje con más de cien años, ayuda a entender a ese poeta que perseguía una forma que no encontraba su estilo.



El viaje comienza en 1882, en el salvadoreño Puerto de la Libertad, uno de los destinos turísticos más representativos del país, y Santa Tecla, antiguamente conocida como “la ciudad de las colinas y los portales”, donde Darío pasó unos meses. Años después, en 1890, se exilió a Guatemala, donde contrajo matrimonio en El Sagrario, primera parroquia de la ciudad de Santiago, y viajó a Escuintla, lugar en el que se pueden visitar el Volcán de Pacaya, las ceibas del municipio de Palín, la gruta y cascada de San Pedro Mártir o las playas del Pacífico.

Tras Guatemala, vivió en Costa Rica. San José era, por aquel entonces, un pueblo de casas de adobe y teja. Hoy en día, es una ubicación ideal para realizar cortos desplazamientos por los distritos Carmen, Catedral, Merced y Hospital, y admirar la arquitectura de monumentos de interés cultural, histórico o arquitectónico. Las visitas de Rubén Darío a Panamá fueron fugaces, y en ellas se describió atraído por “la rica vegetación del suelo tórrido”. Para comprobarlo, nada mejor que visitar Boquete, los Quetzales, el Parque Nacional del Darién o el Valle de Antón.

“Todo lo renovó Darío”, dijo Jorge Luis Borges: “La materia, el vocabulario, la métrica, la magia peculiar de ciertas palabras, la sensibilidad del poeta y de sus lectores”. Todo lo renovó Darío, incluso nuestra visión de Centroamérica.

EL SALVADOR ABRE SUS VOLCANES AL TURISMO

Los volcanes, estructuras geológicas de enorme poder destructor, son también lugares de gran interés turístico, explotado en muchas ocasiones por los países que contienen elementos impresionantes de estas características.


El Salvador cuenta con más de veinte volcanes a lo largo de su Cinturón de Fuego: Chingo, Santa Ana (Ilamatepec), Cerro Verde, Izalco, San Salvador (Quezaltepeque), San Vicente (Chichontepec), Usulután, San Miguel (Chaparrastique), Guazapa o Conchagua, entre otros que incluyen también un par de islas llamadas Conchagüita y Meanguera.

Catorce de ellos están activos, otros se hallan en letargo y alguno duerme, no se sabe si para siempre. Aunque todos tienen altitudes distintas, la mayoría supera la cota mil y eso les convierte en lugares con atractivas rutas para el viajero más senderista que quiera subir a su cima a pie o en bici y disfrutar de la vista desde lo alto.


Más información en: www.visitcentroamerica.com

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